
Cada vez más estudios científicos exploran la relación entre la alimentación y el control de la psoriasis. Uno de ellos, publicado en JAMA Dermatology, encontró que seguir una dieta mediterránea puede ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad y favorecer la salud general de las personas que viven con ella.
Esta dieta, basada en alimentos frescos, naturales y ricos en antioxidantes —como frutas, verduras, legumbres, granos enteros, aceite de oliva y pescado—, promueve un estilo de vida equilibrado y saludable.
Te compartimos esta infografía donde encontrarás de manera visual y sencilla cómo la dieta mediterránea puede convertirse en un gran complemento del tratamiento médico para mejorar la calidad de vida.


